Reunión telemática Consejo Mundial: Laudato Sí

Reunión telemática Consejo Mundial: Laudato Sí

Consejero Mundial.
 
Hoy se ha reunido de forma telemática el Consejo Mundial, con el objetivo de analizar cómo podemos como Asociación, y junto al resto de la Familia Salesiana, trabajar los objetivos de la Laudato Sí. Como Asociación ya somos una de las entidades acreditadas en la Plataforma Laudato Sí.
 
 

Este trabajo se enmarca en una iniciativa del Ámbito de Familia Salesiana de las Hijas de María Auxiliadora a nivel mundial, que ha planteado un ejercicio de reflexión compartida de la Laudato Sí haciendo partícipe de la misma, además de a las propias hermanas del Ámbito, a los consejos mundiales de SSCC, ADMA y Ex Alumnas.

En la reunión se nos ha informado que nuestra Asociación ya está formalmente acreditada dentro de la Plataforma de Acción Laudato sí, que es el espacio compartido donde la Iglesia desarrolla su respuesta audaz y activa a la crisis descrita en la encíclica Laudato Si del Papa Francisco.

Como sabéis, desde la Región queremos que el cuidado de la casa común y de  las personas sea uno de los objetivos para el próximo trienio. De hecho, en este curso tenemos ya programadas dos iniciativas en esta línea:

Más allá de estas dos propuestas concretas, os invito a conocer la Plataforma Laudato Sí y sensibilizar y animar a todos los hermanos en este ámbito, incluyéndolo en la medida de los posible en nuestras propuestas formativas. Podéis encontrar toda la información en: https://plataformadeaccionlaudatosi.org/

La Plataforma de Acción Laudato Sí propone siete objetivos concretos para discernir una respuesta que guíe nuestras acciones y redefina y reconstruya nuestra relación con los demás y con nuestra casa común:

  1. Respuesta al clamor de la tierra
  2. Respuesta al clamor de los pobres
  3. Economía ecológica
  4. Estilos de vida sencilla
  5. Educación ecológica
  6. Espiritualidad ecológica
  7. Participa en común

En la documentación adjunta a esta carta podéis ver un mayor desarrollo de estos objetivos con algunas propuestas más concretas.

Se nos invita especialmente a trabajar los cuatro primeros objetivos, y ver cómo podemos incluir en nuestros proyectos alguna iniciativa al respecto. Igualmente se nos sugiere focalizarnos en alguno de estos objetivos para trabajarlo de forma más específica como Región.

Laudato Si – Ambito Mundial

 

 
 

Conociendo a Vera Grita, salesiana cooperadora camino de los altares

Conociendo a Vera Grita, salesiana cooperadora camino de los altares

(ANS – Roma) – Con motivo del centenario del nacimiento de la Sierva de Dios, Vera Grita, laica, salesiana cooperadora, el 28 de enero de 1923, el Centro de Estudios «Opera dei Tabernacoli Viventi» (OTV), la Conferencia de las Inspectorías Salesianas de Italia (CISI) y los salesianos cooperadores han propuesto, como un momento de la Familia Salesiana, la entrevista online con Maria Rita Scrimieri, Coordinadora del Centro de Estudios «OTV». La misma se emitió el pasado sábado 21 de enero en los canales de ANS y en la página de Facebook de «Don Bosco Italia». A continuación, un resumen de la entrevista, disponible online también en inglés, francés, español y portugués .

“Las etapas fundamentales de la vida de Vera Grita –explicó Maria Rita Scrimieri a su entrevistador, el padre Pierluigi Cameroni, Postulador General de las Causas de los Santos de la Familia Salesiana- las distingo en tres momentos: el primero, la formación humana con la familia; el segundo desde los 21 años hasta que se inicia la docencia; y luego en el último período de su vida, su experiencia mística en la que el Señor le comunica la obra de los Tabernáculos Vivientes».

Una vida corta la de Vera Grita, fallecida a los 46 años, atravesada sin embargo por episodios significativos que la marcaron, influyendo también en su desarrollo.

«En la primera parte de su vida crece en una familia de fe, que sin embargo vive la crisis económica del ’29, que obligará a la familia a mudarse de Roma a Savona, pero Vera y su hermana fueron invitadas a la casa de dos tías paternas en Sicilia, para ayudar a la familia. Aquí ambas asistirán a las FMA de Modica”, explicó Scrimieri.

Cuando la familia se reencuentra en Savona, el duelo por la pérdida del papá pone en entredicho su vida y ella tiene que dejar sus estudios y trabajar para ayudar a la familia.

“A la edad de 21 años, Vera se encuentra con la cruz: durante un bombardeo en Savona en 1944, es arrollada por la multitud que huye, permanecerá en el suelo durante horas y las consecuencias de este aplastamiento quedarán por siempre en su cuerpo, con frecuentes fiebres, neumonías y otras enfermedades que se presentarán a lo largo de los años siguientes”, precisó la Coordinadora del Centro de Estudios OTV.

Comienza así una etapa de sufrimiento físico que va forjando en Vera Grita, confianza, fe, esperanza y caridad, incluso cuando frecuenta los hospitales.

Una experiencia mística, la de Vera, que la llevará a escribir trece cuadernos de pensamientos y apuntes, que se conservan en Savona y que también han sido publicados en un volumen, «Llévame contigo».

“’Llévame contigo’ –concluyó Scrimieri– expresa de manera sencilla la invitación que Jesús le hizo a Vera. ¿Dónde, me llevas contigo? Dónde vives: Vera es educada y preparada por Jesús para vivir en unión con Él y ella con Él. Jesús quiere entrar en la vida de Vera, en su familia, en la escuela donde enseña. Una invitación dirigida a todos los cristianos. Jesús quiere salir de la Iglesia de piedra y quiere habitar en nuestro corazón con la Eucaristía, con la gracia de la permanencia eucarística en el alma. Quiere acompañarnos a donde vamos, vivir nuestra vida de familia, y quiere llegar a las personas que viven lejos de él viviendo en nosotros”.

La entrevista completa está disponible en línea en italiano, inglés, francés, español y portugués.:

Mensaje del Coordinador mundial por Pascua

Mensaje del Coordinador mundial por Pascua

Consejo mundial

Roma, 6 de abril de 2020

A la Asociación de Salesianos Cooperadores

Estimados Salesianos Cooperadores y Salesianas Cooperadoras, Delegados y Delegadas, Consejeros mundiales:

Estamos viviendo la Pascua y con gusto quiero compartir este mensaje con todos vosotros.

La emergencia de salud que estamos experimentando en estos días está cambiando nuestros hábitos cotidianos. Las restricciones, que se están implementando en muchos países, nos obligan a un aislamiento social en el que nunca hubiéramos pensado.

Todos nosotros, en los diversos niveles: familia, trabajo, asociación, estamos involucrados y esta situación no nos deja indiferentes. Esta emergencia ha entrado violentamente en nuestras vidas y, a veces, nos cuesta reaccionar.

Pero no debemos desanimarnos.

Como Salesianos Cooperadores estamos llamados a vivir nuestra promesa en las condiciones de vida en las que nos encontremos. Incluso ahora que hay esta pandemia.

En el Congreso mundial de Roma, celebrado en el año 2018, como Asociación de Salesianos Cooperadores, aprobamos los desafíos para los seis años siguientes, fijando la atención en muchos aspectos que también nos interpelan en este período.

Prestemos atención a las familias, comenzando por las nuestras, siendo portadores de esperanza para aquellos que viven cerca de nosotros; preocupándonos por si tienen lo necesario para vivir, porque puede que haya familias donde no hay trabajo. Preocupémonos por los ancianos, los enfermos, haciéndoles sentir nuestra presencia de la forma que cada uno puede mejor hacerlo.

Prestemos atención a los jóvenes que, en estos momentos, se sienten desorientados. Se ven obligados a llevar un estilo de vida que no siempre está cerca de su deseo natural de unirse y estar junto a otros jóvenes. Convirtámonos en puntos de referencia, como adultos en la fe, para trasmitir su esperanza en el futuro. Compartamos con ellos experiencias vividas en el pasado en situaciones similares (terremotos, guerras…) con el fin de ayudarles a comprender que juntos y con confianza superaremos, incluso, estos días difíciles. Estamos convencidos en que: «Todo irá bien».

Prestemos atención a los Salesianos Cooperadores, los Delegados y los Aspirantes de nuestros Centros para evitar que sientan la sensación de abandono que se puede crear debido a la dificultad de comunicarse, de encontrarnos físicamente. Estemos atentos y cercanos a las familias de los que murieron a causa de esta pandemia.

Mantengamos vivo el contacto con todos nuestros hermanos y hermanas de la Familia Salesiana en las realidades en las que estamos insertos. Son parte de nuestra familia y también debemos tener gestos de atención hacia ellos.

Agradecemos las palabras del Papa Francisco que nos invita a poner de manifiesto la creatividad del Amor.

Ser creativos, como salesianos que somos, debe ser nuestro sello.

Los medios de comunicación actuales nos están ayudando (videollamadas, wasap…). Usémoslos para difundir la esperanza.

Dediquemos el tiempo dado a orar, formarnos y hacer formación, mantener vivas las relaciones, aunque solo sea por teléfono.

Encontremos nuevas maneras de estar al lado de todos los hermanos que conocemos, incluso con solidaridad económica, a través de iniciativas locales. En este momento son más eficaces los contactos con cada una de estas situaciones que cada Centro conoce.

No podemos dejar pasar los días sin vivirlos como protagonistas en el lugar donde nos encontremos, con los medios que tengamos disponibles, permaneciendo en casa y respetando las normas dictadas por los diferentes gobiernos. Esta es también una manera de concretar nuestro ser «buenos cristianos y honrados ciudadanos».

El entusiasmo, la alegría, la esperanza, que en estos momentos podemos dar, se basa en la certeza de que el Señor no nos abandona.

Él está entre nosotros ahora, aunque a veces sea difícil ver su presencia, nos apoya y nos invita a tener esperanza.

Él, que pasó por la cruz del Viernes Santo, continúa diciéndonos que después llega el Domingo de Resurrección.

Esta es la creatividad del Amor que debemos hacer emerger a nuestra vida diaria en todos estos días.

Os deseo una feliz Pascua del Señor a todos y cada uno de vosotros a todos vuestros seres queridos.

Verdaderamente Cristo ha Resucitado.

Antonio Boccia Coordinador mundial

Video en italiano del saludo
Mensaje del Rector Mayor a los jóvenes en el día de Don Bosco

Mensaje del Rector Mayor a los jóvenes en el día de Don Bosco

Mis queridos jóvenes: recibid mi saludo lleno de afecto y la promesa de mi oración por todos vosotros.
Al igual que el año pasado, en este día de la Fiesta de San Juan Bosco, 31 de enero, yo me encuentro en otra parte del mundo. Esta vez en Asia, Timor Este. Desde aquí deseo hacerme presente en los más diversos lugares del mundo donde haya jóvenes que viven esta alegría de sentir que el Señor les ha regalado a Don Bosco como Padre y Maestro de la Juventud.

Está todavía muy reciente el encuentro del Papa Francisco con los jóvenes de Chile y de Perú, días atrás. También hay un gran movimiento en torno a la preparación del Sinodo de los Obispos, convocado bajo el lema: “Jóvenes, Fe y Discernimiento Vocacional”. Y el mismo Papa Francisco quiere encontrarse en la semana previa al Domingo de Ramos con delegaciones de jóvenes de todo el mundo, porque desea un “encuentro donde vosotros vais a ser los protagonistas, jóvenes de todo el mundo, jóvenes católicos y no católicos, jóvenes cristianos y de otras religiones, y jóvenes que no saben si creen o no creen; todos, para escucharlos, para escucharnos directamente, porque es importante que vosotros habléis, que no os dejéis callar”.

Todo esto me produce una inmensa alegría.
¿Sabeis una cosa? Cuando voy por el ‘mundo salesiano’, en las más diversas naciones, y me encuentro con vosotros los jóvenes, y veo vuestros rostros, vuestras sonrisas, vuestras miradas sinceras, limpias, auténticas, me digo: el mundo, y la Iglesia, y nuestra Familia Salesiana, y el Movimiento Juvenil Salesiano en todo el mundo, tienen un gran presente y un hermoso futuro.
Recuerdo que el año pasado os escribí diciéndoos, entre otras cosas, que creíamos en vosotros. Hoy reitero esa mi plena confianza, y os digo más. No renunciéis mis queridos jóvenes a vuestros sueños e ideales, aunque en ocasiones no os resulte fácil. Seguid buscando ardientemente vuestra felicidad, pero esa felicidad profunda, auténtica, la que os hará sentir muy plenos. Una felicidad que está muy lejos de todo lo que es superficial y vacío; lejos de todo lo que es ‘usar y tirar’ cosas, y con gran dolor les digo que, en ocasiones, personas.
Me gusta recordar, pensando en vosotros, lo que en su día dijo el entonces Papa Benedicto XVI, cuando os escribió: “Queridos jóvenes, la felicidad que buscáis, la felicidad que tenéis derecho a saborear tiene un nombre, tiene un rostro, el de Jesús de Nazaret”.
Alguno me preguntará si este mensaje es válido incluso para los jóvenes no cristianos. Sí les digo. Es válido para todos vosotros, mis queridos jóvenes del mundo.
Mirad, os cuento una vivencia de hace pocas semanas. Visité la Inspectoría Salesiana de Guwahati, en Assam, al este de la India, y me impresionó profundamente, al encontrarme en una presencia salesiana con jóvenes universitarios de varias religiones (católicos, hindúes y musulmanes), ver cómo ellos mismos proponían rezar juntos el ‘Padre Nuestro’. Y me conmoví. Y los felicité por lo que eso significaba, porque esos jóvenes capaces de llamar a Dios: ¡Padre!, al Único Dios, son quienes serán capaces de construir un mundo de Paz, de verdadera Justicia, de Fraternidad Universal.
Lo mismo expresó el Papa Francisco en su visita a Bangladesh: “Me alegra que junto a nosotros católicos, estén muchos jóvenes musulmanes y de otras religiones. Al encontrarse juntos hoy aquí muestran su determinación de promover un clima de armonía, donde se tiende la mano a los otros, a pesar de las diferencias religiosas”.

Y es por todo ello que me permito sugeriros, incluso pediros, jóvenes del ‘mundo salesiano’ y de cualquier otra realidad, que abráis vuestro corazón a Dios y que os dejéis sorprender por Él. Dejad que llegue a lo más profundo de vuestras vidas. Nunca os defraudará.
Y haced la experiencia del Encuentro con Él, y en todo lo posible orad, rezad.
¿Puede pedir esto el Rector Mayor a los jóvenes del mundo? Ciertamente. Y lo hago en nombre de Don Bosco, quien en la comunión con Dios os ama profundamente, y se lo pido con profundo convencimiento. Que no nos suceda lo que cuenta Edith Stein (filósofa del siglo XX, y hoy Santa), que hablando de sí misma en su adolescencia decía que “había perdido consciente y deliberadamente la costumbre de rezar”. Os invito, mis jóvenes queridos, a cuidar y fomentar esa experiencia vibrante que es la oración como diálogo con Dios. Y después seguid siendo generosos en vuestra vida, seguid ofreciendo vuestro tiempo y vuestras cualidades a otras muchas personas, seguid buscando el modo de crecer en vuestra vida interior y dejaos ayudar y acompañar por quienes puedan regalaros, porque antes lo han vivido, este don que es el estar abiertos a la escucha y con el corazón preparado para acoger lo que Dios, por medio de su Espíritu os susurre en lo profundo de vuestro ser.

Tened confianza en María, la Madre del Señor, Madre Auxiliadora. Ella os acompañará en todos los momentos de vuestras vidas, en las encrucijadas de caminos, y también en las dificultades. Mucho ánimo y nunca os desaniméis “porque la vida vale la pena vivirla con la frente alta” (Papa Francisco).

Con todo afecto, siempre padre, hermano y amigo en Don Bosco,

Ángel Fernández Artime, sdb
Rector Mayor

Ecos de las 36 Jornadas de Espiritualidad de la Familia Salesiana

Ecos de las 36 Jornadas de Espiritualidad de la Familia Salesiana

Durante las 36 jornadas de espiritualidad de la Familia Salesiana celebradas en Turín se definió el decálogo del acompañante salesiano:

El Acompañante Salesiano:

1.    Acompaña a los jóvenes en este tiempo favorable para el discernimiento vocacional experimentando, al mismo tiempo, la belleza de dejarse acompañar.

2.    Ayuda al joven, con paciencia y amabilidad, a descubrir, escuchando la voz de Dios, que es un don y puede realizar el gran proyecto que lo espera.

3.    Favorece un clima espiritual con la presencia y el testimonio humilde y gozoso.

4.    Ofrece a cada uno la oportunidad de ser acompañado, dando  el primer paso desde la escucha empática y valorizando la individualidad sin excluir a nadie.

5.    Propone una espiritualidad unificada, viviendo una presencia auténtica desde el ejemplo de Jesús.

6.    Testimonia la alegría, amando y haciendo sentir el amor de Dios.

7.    Experimenta la lógica del “ven y verás” con el testimonio silencioso y coherente, que manifieste la presencia del Resucitado e invite a emprender un camino.

8.    Vive la dimensión comunitaria creando una “casa que acoge” mediante la mirada, el ser, la apertura al mundo y la plenitud de vida.

9.    Dedica tiempo al encuentro personal, cuidando la escucha con el corazón de Cristo Buen Pastor.

10. Mira con confianza y esperanza la vida, fiándose del Señor, caminando junto a los jóvenes y despertando en ellos el deseo de encontrarlo.