Me gustaría echar una mirada hacia el futuro, tomando como referencia lo que he podido ir conociendo y aprendiendo sobre la realidad de la Asociación en nuestra Región a lo largo de este último año, poniendo sobre la mesa lo que, desde mi humilde opinión, debería ser el camino por el que deberíamos seguir.

Si uno mira los presupuestos económicos de los últimos años, aprobados en las correspondientes reuniones de la Consulta, uno podría concluir que queremos más de lo que estamos dispuestos a compartir. Se trata de cifras elevadas para lo que podemos pensar, pero lo cierto es que, si uno se fija en el Balance de esos mismos años, me atrevo a afirmar que estamos gastando más de lo que ingresamos con nuestras aportaciones personales (las muy mal llamadas “cuotas”). No voy a explicar ahora como se cuadran las cuentas a cero cada año, aunque si se echa ese vistazo seguro que todos podremos concluir en lo mismo.

Ante esta realidad, podemos optar por dos posturas bien diferenciadas: reducir gastos o ampliar los ingresos.Yo soy de la opinión de que, en la medida de lo posible, deberíamos hacer prevalecer la idea de aumentar los ingresos. ¿Cómo? Bueno, aquí vienen algunas ideas que, con seguridad, no serán del gusto de todos.

En nuestro PVA/R, en el artículo 8.1 se dice textualmente: “El sentimiento de pertenencia y de corresponsabilidad implica también el aspecto económico de la Asociación. Para su funcionamiento y para el desarrollo de la misión en el ámbito local, provincial y mundial, los Salesianos Cooperadores sostienen la Asociación con aportaciones libres y generosas, como quería Don Bosco: Los Cooperadores no tienen ninguna obligación pecuniaria, pero harán mensualmente, o anualmente, la oferta que les dicte la caridad de su corazón”, (la negrilla la he puesto yo, para resaltar lo de libre y generosa).

Teniendo en cuenta lo anterior, creo que la principal fuente de financiación que hemos de tener en cuenta es que cada uno de nosotros nos mentalicemos en aportar el máximo que mis ingresos me permitan, aunque supere la cantidad “aprobada” por el Consejo local, para hacer frente a las aportaciones necesarias a nivel provincial, regional, mundial.

El desarrollo de la misión en el ámbito regional no es mencionado en el art. 8 aludido anteriormente, es una estructura de funcionamiento que nos hemos dado en la Asociación a nivel mundial por necesidades de efectividad organizativa, atendiendo a lo que el propio PVA nos indica en el artículo 37.5 del Estatuto.

¿Qué otras fuentes de financiación podemos emplear para aumentar los ingresos? Pues aquí lanzo un reto a todos los SSCC de la Región. Se aceptan, para su estudio, todo tipo de sugerencias, que pueden ir desde incluir anuncios en nuestro Boletín, pasando por loterías, o mecenazgos. Pero estas posibles fuentes no deben ser la “formula” por excelencia; la única establecida en nuestro PVA, es la autofinanciación con nuestras aportaciones personales libres y generosas, según le dicte la caridad de su corazón a cada cual. Si anualmente sobrase algo, se destinaría a CSJM.

Nota: las sugerencias de financiación me las podéis mandar directamente a mí, al correo: administrador.regional@cooperadores.org

Uno de los mayores obstáculos para ser uno mismo, es la falta de confianza en ti
(Jesús Manuel Gallardo)