Lourdes Rojo Pol y Susana Pérez Ibáñez
Testigo nombre masculino y femenino. Persona que da testimonio de algo, o lo atestigua.
El testigo es una barra cilíndrica que se utiliza en las carreras de relevo o postas.
Lo que hace el artículo “el” en esta definición; cómo la cambia.
Susana y yo hemos pensado que este va a ser nuestro primer y último artículo, respectivamente, que hacemos en esta sección de nuestro querido boletín “Desde la SER” y queríamos darle un aire de transmisión. Intentar explicaros cómo lo estamos viviendo.
Comenzamos: “El testigo”, esto de pasarse una barra cilíndrica… pues va a ser que no (aunque Cristóbal en la última reunión le pasó la cartera a Chuspi tal cual y fue muy gracioso).
Vamos a ponerlo en nuestra realidad, yo le paso “el testigo” a Susana de la animación de esta vocalía de “Promoción Vocacional y Jóvenes” de nuestra región.
Cuando en una carrera, entre un corredor y otro se pasan el testigo, está claro que los talentos y las características de cada uno quedan impresas en este recorrido breve que hacen, dándole el testigo al siguiente, quien imprimirá con la misma intensidad, todo lo bueno y mejor que tiene dentro.
Eso también pasa en estos traspasos de servicio, un tiempo breve recorrido con unos sueños, objetivos y muchas personas maravillosas por el camino; con la intención de hacer las cosas de la mejor manera, como uno es y como uno sabe.
Y, cuando lo recoges, empiezas a visualizar la carrera desde la perspectiva de mirar hacia adelante, sin saber muy bien si serás capaz de tener la energía, la fuerza y el ánimo de llegar a dar el testigo al siguiente. Además, nosotros “los cristi”, corremos con el convencimiento de que Jesús nos insufla aire para darlo todo. También, los salesianos, corremos con el convencimiento de que nuestras Madre nos protege y cubre con su manto, y nuestro padre fundador nos dijo “Avanti sempre avanti”. ¡Vamos! Que tenemos un montón de apoyos y de impulsos para darlo todo.
Bueno, todo esto quería tener un toque de humor y de ternura, porque cualquier cambio supone un periodo de adaptación y de resituación para las personitas, para los hermanos.
Creo que ambas, Susana y yo, somos personas testimoniales y cercanas, y así seguiremos siéndolo; es parte nuestro ADN salesiano.
Y seguiremos recorriendo los caminos que el Señor nos vaya poniendo en la ruta; Susana al frente de la vocalía y en la coordinación de los ProVocadores y yo, buscando ser una hermana local dispuesta y disponible (que ya lo soy porque soy la secretaria local de mi centro).
En este año de Jubileo, donde la “Esperanza” es la que debe movernos y removernos, en el Aguinaldo en el punto 5.1.4. Don Stefano nos habla de los “frutos” de la esperanza en Don Bosco: la alegría, la paciencia y la sensibilidad educativa; “frutos” que son esencia de nuestro ADN salesiano, que los cuidemos, que los manifestemos y que en nuestro núcleo más cercano, más fraterno, sea semilla de “Esperanza” para los hermanos, para los jóvenes y para todo la Familia Salesiana.
A testimoniar, hermanas y hermanos.
Callen barbas y hablen cartas
(Refranero Español)