Antonio de la Flor Barbadilla y Teresa López Quirós

Hola Familia:

¿Cómo estás? y ¿tu familia? Son momentos difíciles, pero, más que nunca debemos ponernos ante Dios y pedir serenidad, paciencia y esperanza. Ánimo.

Continuamos informando del nuevo Ideario de HDB: documento para conocerlo, estudiarlo, reflexionarlo y vivirlo; aportar la experiencia vivida, compartirlo y seguir avanzando.

En la relación familiar
La familia se concentra en Cristo para que Él ilumine la vida en común con la oración como un medio privilegiado de expresar y fortalecer la fe. Participando juntos de la Eucaristía, especialmente la dominical, cuidando la vivencia familiar de los Sacramentos, orando juntos o bendiciendo la mesa… La familia vive su espiritualidad propia siendo al mismo tiempo una célula vital para transformar el mundo.

En las relaciones sociales
La familia del Movimiento adopta como propio el Sistema Preventivo de Don Bosco, que se basa en la razón, la religión y el amor. En el lugar que estemos trabaja a diario en sintonía de pensamiento, de sentimiento y de voluntad con Dios. Es constructora de paz, poniendo a Dios como centro unificador de la propia vida.

En la vida del grupo
Las familias del Movimiento celebran juntos las fiestas más destacadas del calendario salesiano, tales como San Juan Bosco, santa María Mazzarello y Mª Auxiliadora; participando en momentos de oración o celebración de otros grupos próximos.

También cuidan los elementos de su espiritualidad expresados en la Carta de Identidad de la Familia Salesiana, con discernimiento espiritual a la luz de la palabra de Dios, valentía para tomar iniciativas, capacidad de colaboración y generosidad para representar al Movimiento en las distintas etapas de responsabilidad.

Celebran la Eucaristía y otras experiencias espirituales con las familias del grupo y de la localidad.

Sentido de pertenencia

Orientación
El sentido de pertenencia es fundamental en la vida de Hogares Don Bosco, porque nos lleva a creer, cuidar y defender al mismo como un preciado tesoro que ha sido puesto a nuestro alcance. El matrimonio miembro del Movimiento tiene muy arraigado éste sentido y reconoce lo importante que no solamente es para él sino también para otros, resultando parte fundamental de su propia visión de la vida.

Se trata de una pertenencia cuya identidad se apoya fuertemente sobre tres pilares:

  • La laicidad de vivir los compromisos cotidianos como espacios para testimoniar y animar con los valores evangélicos y salesianos las realidades humanas.
  • La vocación del matrimonio y por tanto la decisión de casarse debe ser fruto de un discernimiento vocacional (Amoris Laetitia 72).
  • La salesianidad como vivencia del matrimonio y del apostolado familiar que se enriquece mediante el patrimonio de valores espirituales y pedagógicos salesianos.

Embarrados y comprometidos en una decena de “cosas” debemos elegir; no podemos llegar a todo. El valor de la familia es común, es primordial su atención y respuesta de cada uno de nosotros.

La Sagrada Familia, modelo en el que fijarnos, debe de llevarnos a dar una respuesta firme. Compromiso serio y auténtico. Es por ello, la necesidad de la existencia de personas comprometidas en nuestros centros locales y dedicar una vocalía de pastoral familiar. Junto a pastoral juvenil, es el presente para hacernos auténticos salesianos cooperadores comprometidos con jóvenes y familia.

Hasta la próxima Familia

Estemos atentas a las cosas pequeñas, a los pequeños defectos y no hagamos paz con ellos
(Madre Mazzarello)