Borja Pérez Galnares

Entre los días 11 y 13 de octubre han tenido lugar en Balazar, Portugal, los actos conmemorativos de la festividad de la Beata Alexandrina da Costa, salesiana cooperadora, en el 70 aniversario de su fallecimiento, acaecido el 13 de octubre de 1955. La celebración ha reunido a numerosos peregrinos y miembros de la Asociación de Salesianos Cooperadores, en un ambiente de profunda espiritualidad y comunión.

El domingo 12 se celebró la Eucaristía en el nuevo Santuario Eucarístico de Balazar, presidida por Don José Cordeiro, Arzobispo Metropolitano de Braga. La ceremonia contó con la presencia de Antonio Boccia, Coordinador mundial de la Asociación, acompañado por Borja Pérez, Consejero mundial para la Región Ibérica, y Rosa Mateus, Coordinadora de la Provincia de San Antonio. Durante la jornada, los participantes visitaron la casa natal de Alexandrina, la parroquia donde reposan sus restos y la Casa de Espiritualidad, además de compartir un encuentro fraterno con el centro local de salesianos cooperadores y otros peregrinos llegados de diversas nacionalidades.

Alexandrina da Costa, reconocida como beata por la Iglesia y salesiana cooperadora desde 1941, representa una expresión luminosa del carisma salesiano vivido en lo cotidiano y en la fragilidad. Su vida, marcada por el sufrimiento físico y la inmovilidad, se convirtió en un testimonio radical de amor a Cristo y de entrega silenciosa por la salvación de las almas. Desde su lecho, Alexandrina vivió con intensidad la espiritualidad eucarística, convirtiéndose en intercesora y modelo de fidelidad para todos los que buscan vivir su vocación en medio de las limitaciones.

El Proyecto de Vida Apostólica de los salesianos cooperadores invita a vivir la misión en las circunstancias concretas de cada uno, sin importar la edad, la salud o el estado de vida. Alexandrina encarna esta invitación con fuerza profética: su oración constante, su unión con Cristo y su ofrecimiento diario hicieron de su existencia una fuente de fecundidad espiritual. En ella, el estilo salesiano floreció con autenticidad, mostrando que toda condición humana puede ser espacio de misión si se vive con fe, esperanza y amor.

Sobre Alexandrina da Costa:
El 13 de octubre de 1955 fallece, en Balasar, Alexandrina da Costa, salesiana cooperadora portuguesa beatificada por el Papa San Juan Pablo II el 25 de abril de 2004.

Su lema de vida era: Sufrir, amar, reparar

Desde 1935 escribe al Papa para que el mundo sea consagrado al Inmaculado corazón de María. Pio XII lo hace por primera vez en 1942 respondiendo a las peticiones de la beata Alexandrina. También promueve el amor al Sagrado Corazón de Jesús.
En sus años de enfermedad y postración en la cama vive para la misión que le ha encomendado Jesús: la salvación de las almas de las personas que se acercaban a verla. En 1941 entra a formar parte de la Asociación de Salesianos Cooperadores y coloca su diploma a la cabecera de su cama.

En este periodo atiende a numerosos jóvenes y le orienta y acompaña vocacionalmente.