Susana Pérez Ibáñez
Este curso pastoral los salesianos tienen como lema “Protagonistas de la Historia” y en este año de celebración de los 150 años de Nuestra Historia pensaba que todo está pensando y que El de arriba teje muy bien sus hilos.
Este lema se inspira en la exhortación del Papa Francisco Christus Vivit (252) en la que nos recuerda: “Porque «la vida que Jesús nos regala es una historia de amor, una historia de vida que quiere mezclarse con la nuestra y echar raíces en la tierra de cada uno. Esa vida no es una salvación colgada “en la nube” esperando ser descargada, ni una “aplicación” nueva a descubrir o un ejercicio mental fruto de técnicas de autosuperación. Tampoco la vida que Dios nos ofrece es un “tutorial” con el que aprender la última novedad. La salvación que Dios nos regala es una invitación a formar parte de una historia de amor que se entreteje con nuestras historias; que vive y quiere nacer entre nosotros para que demos fruto allí donde estemos, como estemos y con quien estemos. Allí viene el Señor a plantar y a plantarse”
Todo desarrollado en el capítulo 8 llamado “La Vocación”, por lo que es imposible no pensar que El lo tenía todo bien orquestado para que en este curso, en el que estamos llamados a renovar nuestra Fe y nuestra vocación como hermanos y hermanas en Don Bosco estuviésemos aún más unidos a nuestros jóvenes.
Desde la Vocalía de Pastoral Juvenil y Promoción vocacional tenemos como uno de nuestros objetivos acompañar a nuestros jóvenes en su camino de crecimiento en la fe, partiendo del acompañamiento y presencia en el Campo Bosco 2026 y con la ilusión empezar a preparar un encuentro de aspirantes de toda la Región.
Desde este pequeño rincón os invito a que hagamos nuestra la historia que hace 150 años nuestro Don Bosco soñó, que seamos luz para nuestros jóvenes para que sientan que esta historia también es la suya, que sientan en nuestro testimonio de vida que es el propio Don Bosco quién le coge de la mano y les dice ¡Cuento Contigo! Hagámonos presentes allí donde nos llamen, aunque a veces pensemos que no es nuestro sitio o que estamos mayores o cansados para esa propuesta, piensa que El está tejiendo su historia poco a poco y hasta que el proyecto no está terminado no se verá la belleza.
En palabra del Papa Francisco:
“Jesús es «joven entre los jóvenes para ser ejemplo de los jóvenes y consagrarlos al Señor»”
Ser joven, más que una edad es un estado del corazón. De ahí que una institución tan antigua como la Iglesia pueda renovarse y volver a ser joven en diversas etapas de su larguísima historia. En realidad, en sus momentos más trágicos siente el llamado a volver a lo esencial del primer amor. Recordando esta verdad, el Concilio Vaticano II expresaba que «rica en un largo pasado, siempre vivo en ella y marchando hacia la perfección humana en el tiempo y hacia los objetivos últimos de la historia y de la vida, es la verdadera juventud del mundo». En ella es posible siempre encontrar a Cristo «el compañero y amigo de los jóvenes»
¡Hagámonos jóvenes y compartamos vida con nuestros jóvenes!
.